EFECTOS
DEL CAFÉ EN LA SALUD
El café
contiene cafeína
un alcaloide
que posee entre otras cosas, propiedades estimulantes. Por esta razón se
consume sobre todo por la mañana, o durante las horas de trabajo, y a veces de
noche, por aquellos que quieren permanecer despiertos y concentrados.
La
dependencia al café (a la cafeína) está muy extendida, y esto da lugar a
síntomas observables.
En la
preparación de un café, la cafeína aparece al final. Cuando el agua atraviesa la molienda
de café se impregna inicialmente de los aromas y a continuación solamente de la
cafeína. Esto representa un esquema opuesto al proceso con el té. Contrariamente a una
idea preconcebida, un expresso largo será más estimulante que un café corto. La
cantidad de cafeína
depende también del tipo de café. El arábica,
más caro que el robusta, contiene más sabor y menos cafeína.
Por esta razón se encuentran a menudo mezclas de arábica y robusta.
Para las
ocasiones en que uno desea disfrutar del sabor del café sin el efecto
estimulante del mismo, existe el café descafeinado (a veces
llamado decaf). El café descafeinado pierde algo de sabor respecto al
café normal y generalmente tiende a ser más amargo. Existen también
alternativas al café que se asemejan al café en gusto pero no contiene cafeína.
Éstos están disponibles molidos para elaborar la bebida y en forma de instantáneo.
Beneficios
Puedes estar
activo dependiendo del efecto
Reducción
del riesgo de padecer Alzheimer
Varios
estudios que compararon bebedores de café moderados (unas 2 tazas al día) con
consumidores esporádicos de café (menos de una taza al día) concluyeron que
aquellos que bebían más café tenían muchas menos probabilidades de desarrollar Alzheimer más tarde.
Reducción
del riesgo de padecer Parkinson
Un estudio
que comparaba consumidores de unas 3,5 tazas de café diario con otras personas
que no consumían café tenían mucha menos probabilidad de contraer Parkinson en el futuro. Sin embargo, un
segundo estudio encontró una relación inversa entre la cantidad de café bebida
regularmente y el riesgo de padecer Parkinson.
Reducción
del riesgo de padecer gota
Un estudio
de la University of British Columbia
de Canadá y la Escuela de Medicina de Harvard en Boston asegura que el café
ayuda a reducir el riesgo de padecer gota. El equipo analizó datos de un sondeo
de salud y nutrición estadounidense llevado a cabo entre 1988 y 1994. El
estudio se basó en la encuesta a unos 50.000 hombres de 40 a 75 años, sin
antecedentes de gota.
Los
participantes completaron cuestionarios exhaustivos sobre hábitos alimenticios,
incluidas las bebidas. Tras 12 años de evaluación, durante los cuales 757 hombres
desarrollaron gota, el riesgo fue menor para aquellos que tomaban más café.
Cuando los participantes en el estudio tomaban cuatro a cinco tazas de café,
había una reducción del 40% de desarrollar la dolencia. Los hombres que
consumían café descafeinado también se vieron beneficiados, pero el té pareció
no tener efecto. Los investigadores revelaron niveles significativamente
menores de ácido úrico en la sangre de quienes tomaban grandes cantidades de
café.
Analgésico
El café
aumenta la eficacia de los analgésicos,
especialmente la de los medicamentos que actúan contra el dolor de
cabeza y puede aliviar a algunas personas el asma. Por esta razón
algunos fabricantes de aspirina también incluyen una pequeña dosis de cafeína
en la pastilla.
Antidiabético
La toma de
café puede reducir hasta la mitad el riesgo de padecer diabetes
mellitus tipo II. Aunque inicialmente se citó que esto ocurría con
pacientes que consumían altas cantidades (7 tazas al día), se demostró más
adelante que la relación es lineal.
Antineoplásico
Algunos de
los efectos beneficiosos se pueden restringir a un sexo. Por ejemplo, se ha
demostrado que reduce la aparición de cálculos
biliares y enfermedades en la vesícula
biliar en hombres.
Además,
según varios estudios hechos públicos en marzo de 2006
los bebedores de alcohol que consumen cuatro o más tazas de café al día tienen
un riesgo de cirrosis
cinco veces menor que aquellos bebedores que no toman café, mientras que el
riesgo de muerte por cirrosis se reduce en un 30 por ciento en aquellos
pacientes que consumen mucho café. El café puede reducir el riesgo del carcinoma hepatocelular,
una variedad de cáncer de hígado.
Cardioprotector
Un estudio
realizado durante 12 años en Finlandia (país que tiene el récord de consumo de café con una
media de nueve tazas al día por adulto) por el Instituto Nacional de Salud
Pública de Helsinki
sobre 14.600 adultos de 35 a 64 años sin antecedentes de enfermedades cardiovasculares, acaba de
ofrecer asombrosas conclusiones que los investigadores no se explican.
Parecería que cuanto mayor sea el consumo de café, mayor sería la tendencia de
disminución de la diabetes de tipo II.
Además, el
café reduce la incidencia de cardiopatías,
aunque se desconoce si esto es así sencillamente porque libra a la sangre del
exceso de grasa o si es debido a su efecto estimulante. En la reunión anual de
la American Chemical Society en Washington,
D.C., el 28 de agosto de 2005, el químico Joe Vinson de la Universidad de Scranton presentó su
demostración del análisis que mostraba que para los americanos, que en general
no consumen grandes cantidades de frutas y verduras frescas, el café representa
con mucho la mayor fuente de antioxidantes valiosos en sus dietas.
Un estudio
de la Iowa Women's Health mostró que la mujeres que consumían café sufrían
menos episodios de enfermedades cardiovasculares y tenían menos probabilidades
de padecer cáncer que la población general. Para las mujeres que bebían 6 ó más
tazas el beneficio era aún mayor.
Laxante
y diurético
El café es
un potente estimulante del peristaltismo y en ocasiones se considera que
evita el estreñimiento. También es diurético, acción
mediada por la cafeína.
Rendimiento
cognitivo
Mucha gente
bebe café por su habilidad de aumentar la memoria a corto plazo y el cociente intelectual.
Además, en
los tests de tiempo de reacción sencilla, el tiempo de reacción para escoger,
memoria verbal incidental y razonamiento visuo-espacial, los participantes que
tomaban café regularmente realizaban mejor los tests, con una relación positiva
entre las puntuaciones de los tests y la cantidad de café bebida regularmente.
Los participantes de mayor edad eran los que tenían mayor efecto asociado con
la toma regular de café.
Otro estudio
encontró que las mujeres de más de 80 años de edad realizaban los tests
cognitivos mucho mejor si habían tomado regularmente café durante su vida.
También
cambia el metabolismo
de la persona, de tal forma que su cuerpo convierte una mayor proporción de lípidos
a carbohidratos,
lo que puede ayudar a los atletas a evitar la fatiga muscular.
Algunos de
estos efectos sobre la salud son observables con tan sólo tomar 4 tazas al día
(700 ml), pero otros necesitan de 5 ó más tazas al día (0,95 litros o más).
Riesgos
y efectos indeseados
Muchos
efectos notables del café están relacionados con su contenido en cafeína.
Los riesgos del café descafeinado para la salud han sido estudiados, con
resultados variables. Una variable es el tipo de proceso de descafeinado
empleado; mientras que algunos implican el uso de solventes orgánicos que pueden dejar trazas
residuales, otros utilizan vapor. Los rasgos malignos del café, se ven más
acentuados en los adolescentes.
Sistema
nervioso
El café
también puede causar insomnio en algunas personas, mientras que paradójicamente
ayuda a otras a tener un sueño más profundo. También puede causar ansiedad
e irritabilidad,
en personas con un consumo excesivo de café, e incluso retraimiento en otras
formas. También puede producir jaquecas, temblores, agitación nerviosa y taquicardias.
Sistema
digestivo
Algunas
personas manifiestan síntomas de intolerancia al café, principalmente en
forma de molestias gastrointestinales, como dispepsia,
cólicos,
diarrea,
vómitos,
náuseas,
úlceras gástricas, alteraciones en la motilidad
gastroesofágica y otras manifestaciones neurovegetativas como ansiedad.
El café
puede irritar la mucosa gástrica y producir hiperperistaltismo
y diarrea en pacientes sensibilizados o con colon sensible.
Colesterol
Un estudio
ha demostrado que el cafestol y el kahweol, sustancias que están presente en
bebidas de café hervidas y sin filtrar, aumenta considerablemente los niveles
de colesterol (hipercolesterolemia), especialmente en mujeres.
El cafestol es el agente alimenticio elevador del colesterol más potente
conocido. El café filtrado sólo contiene trazas de cafestol.
El consumo
de cinco tazas de café de prensa francés por día (10 a 13 miligramos de
cafestol), durante un período de cuatro semanas, elevaría el colesterol
plasmático en un 6-8%.
Embarazo
y menopausia
También
tiene efectos género-específicos, en algunas afectadas con síndrome premenstrual aumenta los
síntomas, y puede reducir la fertilidad en mujeres. También puede aumentar el riesgo de osteoporosis
en mujeres postmenopáusaicas, y puede haber riesgos para el feto si una mujer embarazada
bebe 8 ó más tazas al día (1,4 litros o más).
Un estudio
danés de febrero de 2003 con 18.478 mujeres relacionó el alto consumo de café
durante el embarazo con un aumento significativo en el riesgo de abortos (pero
no aumentó de forma significante el riesgo de muerte infantil en el primer
año). "Los resultados parecen indicar un efecto umbral alrededor de cuatro
a siete tazas por día," informó el estudio. Aquellas embarazadas que
bebían ocho o más tazas al día (1,4 L) tenían un riesgo un 220% mayor que el de
aquellas que no tomaban café. Este estudio no se ha vuelto a repetir, pero ha
hecho que algunos doctores tomen precauciones ante el consumo excesivo de café
durante el embarazo.
El café
descafeinado es visto en ocasiones como un riesgo potencial para la salud de
las mujeres embarazadas, debido a la alta incidencia de los solventes químicos
usados para extraer la cafeína. Sin embargo, estas preocupaciones no tienen
casi ninguna base, pues los solventes en cuestión se evaporan a 80-90 °C,
y los granos de café están ya descafeinados antes de proceder a su tostado, que
tiene lugar a unos 200 °C. Así, estos productos químicos, llamados cloruro tricloroetano y diclorometano,
están presentes en cantidades muy bajas, y ninguno de los dos supone una
amenaza significativa para los fetos. Las mujeres que aun así estén preocupadas
por los solventes químicos del café descafeinado deben optar por los granos que
utilizan el proceso del agua suiza, donde no se utiliza ningún producto químico
a excepción del agua, aunque permanecen en el café cantidades más altas de
cafeína.
Muchos
bebedores de café están familiarizados con la condición nerviosa que ocurre
cuando se toma demasiada cafeína. Se sabe, según los conocimientos científicos actuales,
que el café actúa positivamente sobre el sistema cardiovascular, pero el mecanismo
de acción sigue siendo desconocido; por otra parte, el café posee un efecto hipertensor,
y se desaconseja su consumo a los pacientes afectados por graves desórdenes
cardiovasculares o crónicos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un reciente
estudio sugiere un efecto antihipertensor de los granos de café verdes sobre un
modelo animal de hipertensión.
The American
Journal of Clinical Nutrition publicó un estudio en 2004 en el que intentaron
descubrir por qué entran en conflicto los efectos beneficiosos y perjudiciales
del café. El estudio concluyó que el consumo de café está asociado a aumentos
significativos en marcadores bioquímicos de la inflamación.
Éste es un efecto perjudicial del café en el sistema cardiovascular, que puede explicar
por qué el café se ha demostrado hasta ahora que sólo ayuda al corazón con
niveles de cuatro tazas (600 ml) o menos por día.
Un estudio
de Harvard realizado durante 20 años sobre 128.000 personas y publicado en 2006
concluía que no había pruebas que apoyaran la idea de que el consumo de café
aumentaba el riesgo de síndrome coronario agudo. El estudio, en
cambio, sí mostró una correlación entre grandes consumos de café y altos grados
de exposición a otros factores de riesgos coronarios como fumar, consumo
excesivo de alcohol y falta de ejercicio físico. El resultado sólo es aplicable
al café filtrado a través de papel de filtro, lo que excluye el café hervido y
el expreso, por ejemplo.
Adicción y
síndrome de abstinencia
Aunque la
adicción a la cafeína no genera riesgos tan graves para la salud como otras
drogas clásicas como nicotina, cocaína o heroína, mucha gente se ha convertido
en adicta en el sentido de no poder dejar de tomarla o seguir tomándola pese
arriesgar su salud física o psíquica, solo para evitar los síntomas del
síndrome de abstinencia.
El síndrome de abstinencia del café ha sido probado mediante varios rigurosos estudios de doble ciego.
De hecho ha sido incluido como diagnostico oficial en ICD-10 (Organización Mundial de la Salud)
y se ha propuesto como diagnostico a la Asociación Estadounidense de
Psiquiatría. Aunque los estudios se han realizado con adultos,
también se han dado casos en niños.
Los síntomas
típicos del síndrome de abstinencia son:
- Dolor de cabeza de diferentes grados
- Fatiga, adormecimiento
- Dificultad para concentrarse
- Dificultad para trabajar
- Irritabilidad
- Depresión
- Ansiedad
- Síntomas de resfriado, como pueden ser: nauseas y vómitos, dolor o rigidez muscular, calor y frío…
- Deterioro psicomotriz, de la alerta y del rendimiento cognitivo
Se han dado
casos de adicción al café con dosis diarias tan bajas de cafeína como 100mg/día
(equivalente a una taza o dos latas de refresco cafeinado). También se han dado
casos de síndrome de abstinencia al dejar de tomar una consumición diaria y
regular de cafeína (por ejemplo un café todas las mañanas). Durante la
abstinencia, pequeñas dosis de cafeína (ej: 25mg) pueden suprimir parcialmente
los síntomas del síndrome de abstinencia. Por eso, mucha gente que dejó de
tomar café, no notó ningún síntoma ya que recibía estas pequeñas fuentes de
cafeína por otros medios sin darse cuenta.
Estéticos
Como el té, el café también causa
amarilleo en los dientes por su contenido en taninos. La
mejor forma de evitarlo es cepillarse los dientes inmediatamente después de
tomar café.
Otros
problemas
- Problemas de desarrollo del feto en embarazadas
- Aumento excesivo de la diuresis, fallos renales.
- Aumento de la tensión arterial
- Cistitis